noticias-antioquia 19 septiembre, 2020



Colombia es un país de territorios. Basta pisarlos para entender que en esos lugares se lucha por la supervivencia más allá de la vivencia: sin servicios públicos, sin carreteras, con apenas puestos de salud, con sus calles llenas de huecos o sin pavimentar.

Y aun así, se vive, se va, se viene, se sobrevive. Las mujeres han llevado la peor parte. El conflicto armado no solo les ha quitado la vida de sus esposos e hijos, sino que muchos de ellos se han ido con los grupos armados y al margen de la ley como único modo de tener algo para enviar a sus hogares.

Este es el tema del que hablará el fiscal Raúl Alberto Pupo Pumarejo en el blog Paz y desarrollo de este 20 de junio en eltiempo.com.

“Existen varios municipios de ciertas regiones en el país que parecieran que se hubieran quedado estancados en el tiempo, el desarrollo es muy lento y las personas de esos lugares no pueden progresar, sino que están condenadas a sobrevivir porque el acceso a fuentes de empleo, salud, educación, vivienda digna, entre otros, es poco. Habría que preguntarse ¿por qué en esas regiones los índices de violencia son tan altos?, ¿cuáles son las ofertas reales de los servicios del Estado? y ¿cuál es la participación empresarial en esos territorios?”, escribe el abogado.

Los define, además, como “Macondos”, lugares destinados a 100 años de soledad y abandono, a donde llegan los políticos solo cuando necesitan los votos y luego olvidan, como si en el mapa no existieran.

Sin embargo, lugares como Tasajera, en Magdalena, donde en julio pasado ocurrió la tragedia de la explosión de un camión cisterna que llevaba gasolina a Barranquilla, pareciera no cumplir el requisito de estar lejos de la llamada civilización, pues está muy cerca de una carretera que lleva y trae prosperidad por el Caribe.

Aun así, los habitantes de este corregimiento de Pueblo Viejo parecen invisibles para quienes pasan por ahí. Al carecer de todo y ver que un camión de gasolina se había volcado, decidieron robar el combustible, hecho que terminó en la explosión que dejó 45 muertos y 19 heridos.

Para Pupo este, por supuesto, es un tema estatal, pero también depende de los mandatarios regionales, de sus programas de gobierno, de que los habitantes de estos lugares hagan control político y que la empresa privada vea en estos espacios, llenos de riquezas, puntos para sacarlos del olvido.