noticias-antioquia 31 agosto, 2020



Con cuatro cortes en su cuerpo, realizados con un machete, un perro fue hallado este sábado 29 de agosto del 2020 en el sector de Calderón, en el norte de Quito. El animal tenía heridas que iban desde su cola hasta casi la mitad de la espalda. Esta es la tercera víctima de machetazos que ha llegado a Acción Animal Ecuador desde que se inició la emergencia sanitaria, en marzo de este año.

Uno de los casos más conocidos fue el de Valiente, que fue rescatada hace tres meses atrás. Esta perra perdió un ojo, pero finalmente se recuperó y encontró una familia. “El nuevo caso es igual o peor que el de Valiente por la gravedad de la infección”, dice Mara Ramírez, rescatista de Acción Animal Ecuador.

El nuevo caso fue reportado el viernes 28 de agosto del 2020 por la noche. La mañana del sábado, los rescatistas acudieron al lugar y sacaron al animal de su escondite, en un terreno baldío. Ramírez explica que, al rescatarlo, se puso a la defensiva por el dolor, pero no corrió ni les atacó. Por eso, cree que estas son señales de que no es un perro feral.

El animal fue trasladado a la Clínica Veterinaria del Norte, donde descubrieron que sus heridas ya estaban cubiertas por gusanos. Esto indica que fueron realizadas hace aproximadamente 15 días. Tras el análisis, se determinó que los cortes habían afectado a los huesos de la cadera. Dos estaban en esta zona y otros dos en el cuello. Afortunadamente, no llegaron a la columna.

El animal fue operado ayer y debe permanecer 15 días más en la clínica para controlar la infección. El pronóstico todavía es reservado. Ramírez explica que los cortes son “muy limpios”, lo que es una señal de que fueron realizados con un arma corto punzante. Debido a la dimensión de las heridas, todo indica que se utilizó un machete, como en los anteriores dos casos que se presentaron durante esta emergencia sanitaria.

Además de Valiente, hace dos meses esta fundación se hizo cargo de Negrita. Esta perra fue hallada en el norte de Quito con su pata desprendida. Los análisis revelaron que sus heridas fueron realizadas con la misma herramienta. La pata de Negrita fue amputada y aún permanece en proceso de rehabilitación.

Al igual que en los casos anteriores, la fundación asumirá los costos del tratamiento y de la posible posterior rehabilitación del perro rescatado. Por eso, piden la colaboración de las personas.