noticias-antioquia 1 agosto, 2020



Ecuador llega a la semana de la lactancia materna -que se inicia hoy- con resultados alentadores respecto de cifras de años pasados y en comparación con el promedio mundial, según datos oficiales del INEC y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Si bien aún no hay datos disponibles de cómo las medidas de confinamiento por la pandemia han impactado en los hábitos de lactancia materna, las cifras más recientes en el país son positivas.

Según la encuesta de Ensanut-2018, el 62,1% de los niños y niñas ecuatorianos menores de 6 meses tuvieron lactancia materna exclusiva. Es decir, cuando el lactante no ingiere otro alimento ni bebida que no sea la leche materna.

Esto representa una mejoría respecto de lo registrado el 2014, de igual forma en cuanto al inicio temprano de la lactancia materna.

No obstante, mientras mayor es el nivel educativo de la madre y tiene acceso a mejores puestos de trabajo, la lactancia materna exclusiva disminuye.

En cualquier caso, el promedio nacional de lactancia materna exclusiva es mayor al promedio mundial, que apenas llega al 40% según datos de la OMS de abril de este año.

No solo aquello. Si se compara con datos de países como Estados Unidos, en cuanto a lactancia exclusiva el Ecuador tiene mejores cifras.

Según cifras del Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de la Unión Americana (CDC, por sus cifras en inglés), solo el 24,9% de los niños estadounidenses son alimentados con leche materna de forma exclusiva en sus primeros 6 meses de vida.

El resto de infantes ingiere además fórmulas, entre otros suplementos; si no se alimentan exclusivamente de ellos. La leche materna es el alimento fundamental en los primeros 6 meses de vida por su alto poder nutritivo.

“Proporciona todos los nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo físico y mental de los bebés. Además tiene un gran poder inmunológico, porque trasmite las defensas que los niños requieren para estar sanos y saludables”, explica la pediatra Ximena Echeverría.

Anita Argüello, coordinadora de Distrito de la Liga de La Leche Internacional-Ecuador, explica que en las zonas rurales las madres no están familiarizadas con los biberones ni con la leche de fórmula. Por eso, se lleva a cabo una lactancia natural y prolongada.

Enfatiza sobre la importancia de establecer un vínculo emocional entre madre e hijo en el momento del nacimiento. De este modo, se genera una mayor producción de leche.

Lucila Donoso, activista de lactancia, indica que en las zonas rurales el índice de lactancia es mayor porque las mujeres desde jóvenes tienen una experiencia directa al observar cómo la madre de una comunidad da de lactar a su hijo.

Existe un apego más profundo incluso en la crianza de los niños. “Mientras que en la ciudad existen mujeres que nunca han visto cómo se da el proceso de lactancia”.

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Fue establecida en 1992 por la OMS y la Unicef.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo electrónico no será visible. Los campos obligatorios están marcados con *