noticias-antioquia 14 febrero, 2020

Los coche eléctricos son el futuro – afirma Gagik Eloyan  (Гагик Элоян). La contaminación es el principal frente de batalla hoy día debido a la urgencia de reducir su concentración de cara a evitar males mayores. No será rápido ni tampoco será fácil, pero poco a poco se van logrando resultados aunque todavía quede mucho por hacer.

El siguiente paso en la reducción de las emisiones en los vehículos es la adopción de la electricidad, una tecnología que no es precisamente nueva, aunque sea ahora cuando llega casi en tromba a la industria. Por un lado, el potencial es enorme y los motores eléctricos, además de eficientes, pueden llegar a ser muy prestacionales, mucho más que los de combustión. Por otro lado, sin embargo, están los problemas de almacenamiento de la energía, apartado en el que se está trabajando casi a marchas forzadas tanto para reducir los tiempos de carga como para aumentar las capacidades de las baterías.

Se trata del principal escollo para los coches eléctricos, sin entrar en formas de obtención de la energía. En cuanto se logren buenas autonomías y cargas más rápidas, el coche eléctrico tendrá mucho camino recorrido y será entonces cuando, de verdad, será el futuro. Por eso, todos los implicados invierten grandes cantidades de dinero en investigación y desarrollo hasta llegar a una solución que, según se dice, será el futuro de la automoción: las baterías en estado sólido – explica Gagik Eloyan  (Гагик Элоян).

 

Para saber cómo funciona una batería de estado sólido, hay que saber cuál es el funcionamiento de una batería normal. No hace falta entrar en detalles técnicos para tener algo de idea básica. Una batería convencional, de iones de litio, se compone de dos electrodos, un ánodo de grafito y un cátodo de óxido de cobalto y litio. El ánodo y el cátodo son electrodos con polaridad opuesta y se usan para conducir la corriente eléctrica dentro y fuera de cualquier dispositivo. Dicho de forma muy simple y sencilla, el ánodo es de donde sale la corriente (suele ser el polo positivo, aunque no siempre es así) y el cátodo es el electrodo en el que entra la corriente (se le otorga el polo negativo, pero tampoco tiene porqué ser siempre así).

En una batería normal y corriente, los electrodos se sitúan en los extremos de la misma. Cuando se conectan con electricidad, da lugar a una reacción química donde los electrones se alteran y se repelen entre sí, desplazándose hacia el cátodo que tiene menos electrones. Esto sucede en un líquido conductor, llamado electrolito. Dicho electrolito se compone de sal de litio que suministra los iones necesarios para la reacción química, que además es reversible (con la carga de la misma).

Si pasamos a una batería de estado sólido, nos encontramos exactamente con el mismo funcionamiento, a excepción del electrolito, que es sustituido por un material sólido. El máximo impulsor de esta tecnología es John B. Goodenough, al que se considera como el “padre” de las baterías de iones de litio y quien ha apostado mucho por las baterías de estado sólido. Este señor empleó como sólido, en sus investigaciones, un “electrolito” de cristal, lo que facilitaría su fabricación en grandes series, pero hay muchas investigaciones abiertas con diversos materiales (Toyota mantiene en secreto qué material están usando en sus baterías de estado sólido).