noticias-antioquia 20 enero, 2020



Después de 150 minutos frente a un computador, los compañeros de Steven Álvarez comparaban la cantidad de aciertos que obtuvieron en la prueba Ser Bachiller. Este lunes 20 de enero de 2020 fueron convocados 139 estudiantes de tercero de bachillerato de la Unidad Educativa Guayaquil, el primero de varios grupos que rendirán el examen hasta el jueves 23 de enero.

“Física fue lo más difícil. Al menos hasta la pregunta 30 solo salían temas de Física”, dijo el joven que al final obtuvo al menos 40 aciertos tras responder las 120 preguntas.

Con él coincidió María Alvarado. “Las preguntas de Lengua y Literatura fueron las más fáciles. Pero Física no fue tan sencillo”, contó la alumna. Ella superó los 45 aciertos y con el puntaje final, que se conocerá el 26 de febrero, espera alcanzar un cupo para estudiar la carrera de Medicina.

La prueba Ser Bachiller representa dos calificaciones para los jóvenes que están a punto de culminar el bachillerato: es el 30% del promedio para graduarse y también les abre la posibilidad de acceder a un cupo en la educación superior pública.

Este año el examen tuvo cambios. El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval) eliminó las preguntas exclusivas de componente abstracto y transversalizó ese elemento en las interrogantes de los dominios matemático, lengua y literatura, ciencias naturales y ciencias sociales.

La nueva evaluación ha generado reacciones, particularmente entre los sustentantes que la repitieron en este año. Algunos, a través de las redes sociales, expresan que les resultó más compleja, particularmente en los temas relacionados con Física.

“Es un examen más justo, más equitativo. No es ni más fácil ni más difícil pero sí lo más homogéneo posible”, ha asegurado Edwin Palma, director ejecutivo del Ineval. Además indicó que los ítems van variando cada día para evitar filtraciones.

Para esta evaluación, que corresponde al ciclo Costa, se inscribieron 271 296 sustentantes. De ellos, 169 347 son estudiantes de tercero de bachillerato.

Nelson Loor, director del distrito educativo 3 en Guayaquil, explicó que en el cronograma escolar se incluyó tres semanas para la preparación de los alumnos. Los docentes de cada área también reforzaron ciertos conocimientos.

“Básicamente la evaluación es de conocimiento, de lo que ellos han adquirido a lo largo de su vida escolar (…). El nivel de exigencia es el mismo de todos los años”, indicó.

Bryan Alvarado cursa el programa de bachillerato internacional en la Unidad Educativa Guayaquil. El estudiante explica que las preguntas de Física le demandaron más tiempo debido a los cálculos que tuvo que hacer con lápiz y papel. “Por ejemplo, nos pedían calcular el seno y sin calculadora nos tomó más tiempo. También noté que algunas preguntas tienen textos muy extensos y cuando ibas por la mitad se perdía la idea”.

Hasta el mediodía de este lunes, quienes rindieron la prueba en esta unidad educativa obtuvieron entre 40 y 60 aciertos. Fuera de las aulas, los jóvenes calculaban el puntaje aproximado y si era el suficiente para acceder a carreras de educación superior.

La calificación final se difundirá a finales de febrero. El 15 y 16 de febrero el Ineval recibirá las impugnaciones; es decir, los sustentantes pueden pedir recalificaciones.

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