noticias-antioquia 23 octubre, 2019



El Gobierno, través del Ministerio de Minas y Energía y la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), adjudicó, en la subasta de energías renovables no convencionales, una nueva cantidad de generación de energía a través de fuentes renovables no convencionales, en concreto eólicas y solares, que permitirán que para el 2022 la capacidad instalada de estas energías limpias llegue a 2.250 megavatios.

Para ello, el Ministerio estableció una demanda objetivo de entrega de energía de 12.050 megavatios hora día, de los cuales 10.186 megavatios hora día se colocaron mediante el mecanismo voluntario, a un precio de 95 pesos kilovatio hora, y en el que los compradores y los vendedores plantearon sus precios, mientras que los restantes 1.864 megavatios hora día de entrega se adjudicaron por el mecanismo complementario, es decir, asignando a prorrata a los agentes participantes, con un precio de 110 pesos por kilovatio hora.

Al calificar como un éxito el proceso, el presidente Iván Duque sostuvo que no solo esto permitió anticipar la meta del cuatrienio en energías renovables no convencionales, sino que convierte al país en uno de los más atractivos para la inversión, haciéndolo uno de los más comprometidos con las fuentes de energía limpia.

Inversiones por cerca de 7,5 billones de pesos

El director del Upme, Ricardo Ramírez, explicó que la energía adjudicada equivale a un poco más del 5 por ciento del consumo diario del país, que es del orden de 200.000 megavatios hora día actualmente.

Estas responsabilidades de entrega de energía diaria fueron adjudicadas a ocho proyectos, cinco de estos eólicos y tres solares, en un proceso en el que fueron asignadas siete empresas generadoras y 22 comercializadoras. En total, las nuevas centrales de generación, es decir los ocho proyectos, implicarán inversiones por cerca de 7,5 billones de pesos.

La ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, destacó que la subasta dará paso a la llegada de tres nuevos agentes al mercado de generación de energía, al tiempo que hay más de 7.000 megavatios en proyectos posibles.

Efecto en precios

Para Alejandro Lucio, director de la firma Óptima Consultores, los precios logrados no estaban en las cuentas de los más optimistas, siendo un hito para el país, ya que si bien los proyectos deben comenzar a generar energía en enero del 2022, habrá un impacto inmediato en la señal de precios a través de los contratos bilaterales.

Agregó que al sumar el cargo por confiabilidad al precio de 95 pesos por kilovatio en el mecanismo voluntario, el usuario final pasará a pagar en su factura, en el componente de generación, unos 150 pesos por kilovatio, mientras que para la energía asignada en el mecanismo complementario su precio será de 170 pesos, frente a un precio de contratos actual de 200 pesos por kilovatio.

Es decir, que en las nuevas energías que se generen y entreguen con los proyectos adjudicados el usuario final vería una reducción del 25 por ciento en el valor del precio de generación, que es uno de los componentes de la tarifa, sumado a la transmisión, la comercialización, la distribución y otros cargos.

Germán Corredor, director de la Asociación de Energías Renovables (SER Colombia), indicó que ahora los retos son las consultas previas, la aprobación de las licencias ambientales, la adecuación de la infraestructura vial y portuaria para traer equipos y maquinaria, y la interconexión para evacuar la energía de los proyectos.

REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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