noticias-antioquia 11 septiembre, 2019



Orgulloso de representar a su país, de cumplir sus sueños. Así se sentía el astronauta estadounidense Frank Culbertson Jr. cuando le notificaron que sería parte de la tercera expedición humana de la NASA hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) en el 2001. No sabía que su experiencia lo convertiría en el único ser humano que vio el horror del atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de ese año desde el espacio exterior.

Al cumplirse 18 años del ataque este 11 de septiembre del 2019, los recuerdos de Culbertson están intactos. Eran las 08:46 cuando los ataques terroristas golpearon no solo el World Trade Center, sino también el Pentágono de Washington. El astronauta, en cambio, estaba a 400 kilómetros de la Tierra sin saber que miles de vidas se estaban apagando.

“Comenzaron a describirme lo que sucedía. Los ataques a las torres, el atentado en avión al Pentágono. Me avisaron que otro avión se estrellaba en Pensilvania. Era una locura”, contó en un video difundido por la NASA en el 2013. La primera reacción de Culbertson fue tomar una cámara y apuntar a través de la ventana que tenía en la EEI. “El clima era bueno y estaba muy claro todo. Vi el World Trade Center y una enorme columna de humo que provenía de la ciudad”, contó.

Video: YouTube, cuenta: NASA Video

Decidió acercar el lente de la cámara para tener mejor visión. “Vi las largas columnas de humo que provenían desde Manhattan; la segunda torre se estaba desmoronando”, recuerda.

Culbertson estaba abrumado. No había nada que pudiese hacer. “La sensación más desgarradora de estar en donde estoy es el aislamiento”, escribió el astronauta en una misiva dirigida para la NASA. A cientos de kilómetros lejos de la vida terrestre, solo pudo sentirse impotente. “Yo debí haber estado allí, luchar junto a ustedes, lidiar con esto, ayudar…”, lamentó.

Así se vio la columna de humo que se formó tras el impacto de los aviones en las Torres Gemelas del World Trade Center el 11 de septiembre del 2001. Foto: NASA

El humo cubría la ciudad y Culbertson lo veía desde el espacio. En ese momento, entendió que ese día cambiaría para siempre la historia de Estados Unidos. “Muchas cosas nunca volverán a ser las mismas desde el 11 de septiembre del 2001. No solo para las miles de personas afectadas por este horrendo acto de terrorismo, sino para todos, incluyendo la exploración espacial”, recordó.

Video: YouTube, cuenta: NASA Video

Un día después de los ataques, el 12 de septiembre, el astronauta supo que el piloto del vuelo 77 American Airlines que -secuestrado- impactó el Pentágono era su amigo Charles. Ambos forjaron una amistad de más de 15 años desde que se conocieron en la Academia Naval de Estados Unidos. Cuando recibió la noticia, solo pudo sentenciar: “Las lágrimas no fluyen igual en el espacio”. Y levantó la memoria de su amigo: “Sé que luchó valientemente hasta el final…”, escribió.

Después del 11-S, Culberston también tuvo que superar su propia batalla. Sin un familiar cerca y con conflictos emocionales, el astronauta debió cumplir su misión en la NASA y lo logró con éxito. Tras 129 días en el espacio, volvió a la Tierra el 17 de diciembre del 2001.

El astronauta actualmente es el vicepresidente de Programas de Vuelos Espacios de la compañía Orbital Sciences.

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